Rutas en bici por Navarra, de las vías verdes al desierto de las Bardenas
En Navarra la bicicleta rara vez abre camino. Rueda por el trazado de trenes que dejaron de pasar hace décadas, por la ruta que siguen los peregrinos hacia Compostela y por la cañada que los rebaños del Roncal bajan cada año hasta las Bardenas. Esa herencia explica que en una misma comunidad quepan un paseo llano de seis kilómetros junto a una foz y un descenso de enduro de más de mil metros de desnivel. Pedalear aquí es moverse por el territorio como siempre se ha movido, solo que a otra velocidad.