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Gastronomía navarra, una guía para comer bien en Navarra de norte a sur

En Navarra el paisaje define su gastronomía. En el norte, donde llueve, se come lo que pasta y lo que da el bosque; quesos, chuletas, cordero, hongos y cuajada. Abajo, donde riega el Ebro, manda la huerta, con espárragos, alcachofas y pimientos asados a la llama. En medio quedan el vino, el aceite y la cuchara. Esta guía baja del Pirineo a la Ribera plato a plato, de la mano de quienes los cocinan.

Rutas en bici por Navarra, de las vías verdes al desierto de las Bardenas

En Navarra la bicicleta rara vez abre camino. Rueda por el trazado de trenes que dejaron de pasar hace décadas, por la ruta que siguen los peregrinos hacia Compostela y por la cañada que los rebaños del Roncal bajan cada año hasta las Bardenas. Esa herencia explica que en una misma comunidad quepan un paseo llano de seis kilómetros junto a una foz y un descenso de enduro de más de mil metros de desnivel. Pedalear aquí es moverse por el territorio como siempre se ha movido, solo que a otra velocidad.

El otoño en los bosques de Navarra, la estación mágica

El otoño no elige un único bosque en Navarra. Desde el valle de Roncal hasta la Sakana, el hayedo cambia de color prácticamente sin interrupción, y la Selva de Irati es solo la referencia más conocida de un fenómeno que ocurre en todo el norte foral. Con su fama, Irati concentra buena parte de las visitas en las semanas de más color, hasta el punto de que sus dos aparcamientos regulados pueden llenarse los fines de semana de mayor afluencia. Pero el otoño navarro no se agota ahí. Este recorrido propone cuatro bosques más, cada uno con su propio carácter, para descubrir que el color de octubre y noviembre se reparte por todo el territorio, no solo por un hayedo.

Bardenas Reales, todo lo que necesitas saber para visitar el desierto de Navarra

Cuarenta y dos mil hectáreas de arcilla, yeso y arenisca se extienden al sureste de Navarra, moldeadas por el agua y el viento en formas que no se parecen a nada más de la comunidad foral. No hay ningún pueblo dentro de sus límites, pero el territorio lleva siglos siendo trabajado por pastores y familias de la Ribera. Esta guía recorre Bardenas Reales de punta a punta, con sus formaciones más reconocibles, su historia y los alojamientos donde hacer noche antes o después de cruzarlo.

Turismo literario en el Baztán, los escenarios reales de la trilogía de Dolores Redondo

El río Eska baja frío incluso en agosto, cruzando los siete pueblos de piedra que forman el Valle de Roncal, en el extremo oriental del Pirineo navarro. Aquí conviven el rebaño que cada año sube a los puertos de altura, el queso con denominación de origen que se cura en las bodegas de Isaba y Roncal, y la carretera que trepa hasta la frontera con Francia entre curvas cerradas. Se puede recorrer el valle en un paseo de una tarde por sus calles empedradas, alargar la visita con sendas suaves entre hayedos y cascadas, o subir hasta los 2507 metros persiguiendo el vértigo de la alta montaña en el pico de Anie. El valle admite las tres velocidades sin cambiar de sitio.

Eclipse solar en Navarra 2026, los mejores puntos de observación del eclipse total

El 12 de agosto de 2026, al atardecer, la Luna cubrirá por completo el Sol sobre buena parte de Navarra. Es un eclipse total, el primero visible desde la península en más de un siglo, y la mitad sur de la comunidad foral queda dentro de la franja donde el fenómeno se aprecia en su totalidad, no como un simple oscurecimiento parcial. Falta muy poco. Esta guía reúne los puntos de observación mejor situados, cuánto dura la totalidad en cada uno y cómo organizar la visita con margen, porque en unos días las plazas de alojamiento en la Ribera van a agotarse.

Valle de Roncal, guía de visita para descubrir este rincón pirenaico

El río Eska baja frío incluso en agosto, cruzando los siete pueblos de piedra que forman el Valle de Roncal, en el extremo oriental del Pirineo navarro. Aquí conviven el rebaño que cada año sube a los puertos de altura, el queso con denominación de origen que se cura en las bodegas de Isaba y Roncal, y la carretera que trepa hasta la frontera con Francia entre curvas cerradas. Se puede recorrer el valle en un paseo de una tarde por sus calles empedradas, alargar la visita con sendas suaves entre hayedos y cascadas, o subir hasta los 2507 metros persiguiendo el vértigo de la alta montaña en el pico de Anie. El valle admite las tres velocidades sin cambiar de sitio.

Festivales de música en Navarra este verano, la agenda de julio a septiembre

Pasado el estruendo de San Fermín, Navarra no baja el volumen. Cambia de escenario. Entre mediados de julio y los primeros días de septiembre, el territorio encadena un calendario de música en directo que va de la plaza de un pueblo de la Ribera a la Ciudadela de Pamplona, del puente románico de Puente la Reina a las calles empedradas de Roncal y al Parque del Romero de Cascante. No hay un único festival que lo resuma. Hay una agenda que se mueve semana a semana, cambia de género y de comarca, y que, para quien la sigue, se convierte también en una forma de conocer Navarra pueblo a pueblo, concierto a concierto.

Zonas de baño en Navarra, ríos, pozas y piscinas naturales para el verano

Navarra no tiene mar, pero el agua la recorre de arriba abajo. Baja fría y rápida de los neveros del Pirineo, se remansa turquesa entre las hoces de Tierra Estella y llega templada, incluso salada, a las balsas del valle del Ebro. El Gobierno Foral controla la calidad de una docena larga de zonas de baño repartidas por ese descenso, de ríos de montaña a embalses y manantiales, y publica cada semana el estado de sus aguas durante la temporada. Esta guía las recorre de norte a sur, de la más fría a la más cálida, con lo que conviene saber de cada una antes de meterse. Al final de cada parada queda apuntado un alojamiento rural cerca, por si el chapuzón se alarga en una sobremesa o en una noche.

San Fermín de día, el otro San Fermín para disfrutar sin aglomeraciones

San Fermín llena Pamplona del 6 al 14 de julio, nueve días en los que la ciudad funciona como un único escenario que va del amanecer a la madrugada. La imagen que viaja por el mundo es la del encierro de las ocho y la de las noches de bares, pero entre una cosa y otra transcurre un programa diurno menos contado, hecho de dianas, gigantes, procesión, almuerzos y el concurso internacional de fuegos artificiales de las once de la noche. Ese es el San Fermín que se puede vivir entero en un día sin necesidad de trasnochar.