Con el buen tiempo Navarra se transforma en un paraíso natural donde los bosques frondosos, las montañas imponentes y los ríos cristalinos ofrecen un refugio perfecto contra el calor estival. Si buscas una escapada activa y refrescante, las rutas de Navarra Experiencies como la Ruta de los Roncaleses, la Vía Verde del Bidasoa, la Vía Verde del Plazaola o la Ruta de las Montañas te invitan a descubrir la esencia más verde y salvaje del norte navarro.
Empezando por las montañas más altas el Valle de Roncal, en pleno Pirineo navarro, es un destino ideal para quienes buscan senderismo, cultura y aguas cristalinas. La ruta de los Roncaleses te lleva por pueblos con encanto como Isaba, Roncal o Uztárroz, donde cada verano se forma una piscina natural bajo el puente del pueblo, perfecta para un chapuzón.
Si lo que prefieres es darte un paseo por el bosque y darte un baño la cascada de Belabarze es una opción perfecta. Puedes llegar hasta ella por el Valle de los Secretos, partiendo desde Isaba y realizando una ruta circular de algo menos de 10 km, ideal para hacer en familia. La cascada y la poza de aguas frescas y cristalinas a mitad de camino compensarán de sobra el esfuerzo, un “hit” del verano en Navarra. Aquí tienes la ruta.
También puedes llegas hasta la cascada en una ruta más corta que parte del puente románico de Isaba, siguiendo la carretera de Belagua, donde hay un pequeño aparcamiento, se trata del camino de Artikomendía, que traza una bonita ruta circular.
Además, si quieres hacer rutas largas de montaña la zona está llena de posibilidades. Desde las ascensiones a los picos de Lákora y Lakartxela hasta seguir las huellas de las «golondrinas», mujeres jóvenes que cruzaban a pie los Pirineos para trabajar en Francia. La Ruta de las Golondrinas es una idea genial si te gusta el senderismo, con recorridos que van de tres a cinco días, o seleccionando algún tramo para recorrer en el día y volver al punto de partida.
Otra gran opción para disfrutar de Navarra en verano es la Vía Verde del Bidasoa.
Esta vía verde sigue el trazado de un antiguo ferrocarril entre Endarlatsa y Legasa, atravesando el Parque Natural del Señorío de Bertiz. Es una ruta ideal para ciclistas y senderistas, con tramos sombreados por hayedos y la posibilidad de refrescarse en el río Bidasoa.
En el camino, encontrarás áreas recreativas y pueblos como Bera o Lesaka, donde puedes degustar la gastronomía local basada en productos de montaña. Carnes, quesos y tomates de variedades antiguas que en verano están en su momento perfecto.
Si además coincide que estás en la zona el 7 de julio no puedes perderte los Sanfermines de Lesaka, donde se baila el Zubigainekoa, una espectacular danza en la que los dantzaris hacen equilibrios sobre el murete del río Onín.
úneles, cascadas y hayedos
La Vía Verde del Plazaola, que une Lekunberri con Andoain, es perfecta para quienes buscan una experiencia cicloturista o senderista entre bosques y ríos. El tramo de Hiruzubide destaca por sus cascadas, antiguos molinos y puentes de piedra, ofreciendo un recorrido fresco y sombreado. Además, el túnel de Uitzi, de 2,7 km, añade un toque de aventura a esta ruta que combina naturaleza e historia.
En verano se multiplican además las fiestas y actividades de interés, como el Día del Cable de Araitz, que se celebra el segundo sábado de septiembre, en el que se recrea el antiguo sistema de cables para bajar la hierba desde en circo de las Malloas.
Las ferias de ganado de Lekunberri, Nekazari Eguna y el Mercado Itinerante de Mendialdea, se celebran también a inicios de septiembre. Son, junto con las fiestas patronales de julio y agosto, un buen momento para disfrutar de las tradiciones y la gastronomía local, como los deliciosos talos rellenos de txistorra.
Por cierto, si te gusta el queso, no dejes de visitar Antsonea, donde podrás realizar una cata y llevarte a casa sus famosos quesos de oveja latxa.
Esta ruta te lleva por los paisajes más espectaculares de la montaña Navarra, incluyendo la Selva de Irati, uno de los mayores hayedos de Europa. Aquí puedes realizar rutas como la del embalse de Irabia o el ascenso al monte Mendilatz y también pasear siguiendo la rutas de la GR 12. Pero si lo que te gusta es pasear y combinar tu paseo con un buen baño en aguas frías y transparentes te recomendamos la Cascada de Cubo, en plena selva de Irati, a la que se llega desde las cercanías de Ochagavía en un paseo de apenas una hora.
Puedes además en esta misma zona ascender al Ori, la primera montaña que supera los 2000 m de altitud desde el Cantábrico. Una ruta sencilla en verano, peligrosa en invierno si no tienes material y experiencia.
La ruta parte del puerto de Larraun y en algo más de una hora te lleva hasta una cumbre en la que las vistas compensan de sobra el esfuerzo, que, por lo demás, no es excesivo. Una de las cumbres más accesibles del Pirineo.