ruta

Vía Verde del Bidasoa, de la montaña hasta el mar Cantábrico

La Vía Verde del Bidasoa ofrece un viaje fascinante por la Navarra más verde, uniendo montaña y mar a lo largo de un antiguo trazado ferroviario

Vía verde del bidasoa

del pirineo al mar cantábrico

A cada paso se siente la historia del mítico “tren Txikito” de la comarca, mientras el rumor del río Bidasoa y el susurro del bosque acompañan tu recorrido.

Pedaleando o paseando sin prisa descubrirás túneles envueltos en musgo, puentes colgantes sobre el agua y pueblos centenarios que hablan de tradiciones arraigadas.

Es una ruta de emociones sencillas: emoción por los paisajes infinitos y bienestar al compartir mesa y charla con los anfitriones locales que te esperan al final del día. 

¿Qué es la Vía Verde del Bidasoa?

trazado del antiguo ferrocarril

La Vía Verde del Bidasoa es el corredor natural que sigue el antiguo ferrocarril del Bidasoa, un ferrocarril minero inaugurado en 1898 para unir Irún con las minas navarras de Endarlaza y ampliado hasta Elizondo en 1916. Conocido popularmente como el «tren Txikito», este trazado de ancho estrecho (0,92 m) fue reconvertido en una vía verde para senderismo y cicloturismo.

Hoy sus aproximadamente 35 km discurren desde Oieregi (junto al parque natural de Bertiz) hasta las cercanías de Endarlaza, siempre acompañando el río Bidasoa. El perfil es suave y prácticamente llano, lo que hace que la ruta sea accesible para familias o para quienes visitan Navarra con niños.

Además, la zona es de gran valor natural: se halla dentro de la llamada Navarra húmeda y el Bidasoa es uno de los últimos ríos salmoneros de España, refugio de fauna salvaje. Por último, la Vía Verde transcurre por un territorio tradicionalmente vasco, donde aún se habla el euskera y los herri kirolak (deportes rurales, como el levantamiento de piedra o el corte de troncos) forman parte viva de la cultura local.

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¿Qué vas a ver?

Una zona de gran valor natural

PAISAJE

La senda discurre bajo un dosel de hayas y robles propios del bosque atlántico del Bidasoa. Al avanzar sentirás el crujir de las hojas a tus pies y verás cómo los rayos del sol dibujan claros sobre el camino.

Entre la vegetación se abren praderas verdes donde pacen ovejas, caballos y vacas en completa libertad, y a lo lejos asoman caseríos centenarios de piedra y madera, algunas convertidos en granjas o posadas. Este entorno de montaña húmeda es muy vivo: ciervos, jabalíes, aves rapaces y pequeños mamíferos son vecinos habituales. En definitiva, a pie o en bici la ruta ofrece “magníficos paisajes de verdes prados salpicados de caseríos, pintorescos túneles, pueblos típicos”; por eso es un paseo agradable y casi siempre llano que puede disfrutarse con calma, deleitando todos los sentidos.

En días despejados incluso se divisa el mar Cantábrico: destaca la panorámica desde el Monte Mendaur, junto al trazado, donde la costa aparece azul en el horizonte.

revive la historia

El recorrido revive la memoria del viejo tren. Encontrarás restos de puentes y vallas metálicas, farolas antiquísimas y hasta viejos refugios de ferrocarril. Justo antes de Sunbilla, por ejemplo, atravesarás tres túneles consecutivos excavados en la roca.

La entrada al túnel es un momento emocionante: la luz desaparece poco a poco, envolviéndote en frescor y el eco de tus pasos o ruedas, hasta que una abertura al fondo te devuelve la claridad del bosque. Al salir, frente al puente colgante sobre el río en Sunbilla, las vistas te recordarán la fuerza de este paisaje fluvial.

Más adelante el bosque se despeja al acercarse a los pueblos: así llegarás a Igantzi y Lesaka, donde aún se perciben rastros de las antiguas estaciones ferroviarias (aunque hoy hayan desaparecido).

pueblos

En estas localidades y sus alrededores verás la vida rural en plena actividad: huertas alineadas, frontones donde juegan a la pelota vasca y pequeños bares donde probar pintxos caseros y sidra local.

El tramo final entra en Bera (Vera de Bidasoa), donde el casco histórico de calles empedradas, palacios barrocos y el tejido de tradiciones deja una impresión inolvidable. Desde allí la Vía Verde continúa su curso hasta Endarlaza, ya en la vertiente vasca, antes de internarse hacia la costa cantábrica.

En cada pueblo saldrás a un nuevo ambiente: plazas solitarias, antiguos molinos, balcones floridos… y ese ambiente pausado del valle del Bidasoa, impregnado de ancestral cultura vascona y deliciosos olores de cocina navarra (queso, setas, carne de caza y manzanas fermentadas). 

ANFITRIONES

Del Valle de la Sakana

Maite y Eva te acogen con simpatía en este tradicional hostal de montaña en Donamaría (Malerreka). Cada mañana preparan desayunos caseros con productos ecológicos de la zona.

Desde Donamaría accederás fácilmente al inicio de la Vía Verde en Legasa, y contarás con sus consejos para senderismo o rutas en bici por los valles cercanos. Es un lugar ideal para reponer fuerzas tras la ruta.

Apartamentos Tresanea

Naturaleza, comodidad y turismo en familia en Ituren. Cuéntanos qué buscáis y os recomendaremos la mejor opción para descansar en Tresanea.

VER MÁS

En el precioso pueblo de Ituren (Bortziriak) encontrarás estos amplios apartamentos rurales decorados con mimo. Cada apartamento es diferente –inspirado en personajes de la mitología local– y dispone de salón con chimenea, cocina equipada y zona ajardinada compartida.

Ituren está muy cerca del trazado: desde aquí puedes llegar en pocos minutos a varios de los túneles y bosques que cruzan la Vía Verde.

El ambiente de Tresanea es hogareño, perfecto para familias o grupos de amigos que quieran relajarse tras el día de ruta.

En pleno valle del Baztán, cerca de Elizondo, Belén y Karlos han rehabilitado esta antigua posada como alojamiento con encanto.

El restaurante adjunto es famoso por trabajar con producto local ecológico y platos navarros creativos. Aquí no solo dormirás en un edificio con historia, sino que te sentirás como en casa: los propietarios te sugerirán rutas por el Baztán-Bidasoa y te servirán una abundante cena casera para recuperar energías.

Además, Elizondo (a 5 min) ofrece todos los servicios, tiendas y bares típicos de pueblo.

¿Listo para tu aventura?

En la Vía Verde del Bidasoa te espera una experiencia inolvidable. Ponte en marcha y contacta con nosotros: completa el siguiente formulario para contarnos tus planes (fechas, número de personas, intereses…) y te pondremos en contacto con los anfitriones locales. Ellos te ayudarán a organizar cada detalle, desde reservar el alojamiento hasta darte las mejores recomendaciones de senderismo y gastronomía, garantizando que vivas Navarra auténtica. ¡No lo dudes más y prepárate para conectar con la naturaleza y la cultura navarras en esta ruta mágica de montaña a mar!